En la actualidad, la aplicación del tratamiento psicológico va más allá de los propios problemas mentales, extendiéndose a la prevención, alivio o curación de cualquier trastorno de la salud en el que intervengan las exigencias ambientales y el modo en que las valoramos y afrontamos, así como la modificación de determinados comportamientos perjudiciales para el individuo, hacia otros más adaptativos.

Estos hábitos perjudiciales propician la presencia de déficits considerables en el funcionamiento diario, además de graves trastornos tanto para la salud como para el entorno. Pese a su empeño, son muchas las personas incapaces de corregirlos sin ayuda profesional.

Tratamiento de Adicciones

La intervención en este ámbito abarca desde conductas tradicionales como fumar o el consumo de alcohol y otras drogas, hasta otras de atención más reciente como llevar una vida sedentaria, (causa de obesidad y otros problemas de salud), adicción al juego, a las nuevas tecnologías, a la comida, a las compras, a guardar cosas o, en definitiva, cualquier hábito que se realice de manera compulsiva, escapando al control del individuo.